Al borde del rÃo Pas, a su paso por Puente Viesgo, se alza el Monte Castillo, una elevación caliza de forma cónica que esconde en su interior un intrincado laberinto de cuevas frecuentadas por el hombre durante al menos los últimos 150.000 años.
LOCALIZACIÓN
Monte del Castillo, Puente Viesgo

RÉGIMEN DE VISITAS
La cueva está abierta todo el año contando con servicio de guÃas. La visita dura 45 minutos. Se realiza en grupos de 15 personas del 1 de enero al 14 de junio y del 15 de septiembre al 31 de diciembre; en grupos de 13 personas del 15 de junio al 14 de septiembre.
HORARIO
Durante los meses de enero, febrero, noviembre y diciembre, de martes a domingo de 9:30 a 15:00 h. Del 1 de marzo al 14 de junio y del 15 de septiembre al 31 de octubre de martes a domingo de 9:30 a 14:30 h y de 15:30 a 18:00 h. Del 15 de junio al 14 de septiembre todos los dÃas de la semana de 9.30 a 20.00 h.
SERVICIOS
- Punto de atención al visitante
- Aparcamiento para coches y autobuses
- Visita guiada
- Centro de Interpretación
- Tienda
- WC
ACCESOS
Acceso en vehÃculo: desde el centro del municipio de Puente Viesgo, junto al aparcamiento de la villa, en el barrio de la Llana, se toma una carretera que conduce al Monte de El Castillo. Tras recorrer unos 1,4 km. se llega a un aparcamiento. Desde allà se accede a pié al Centro de Interpretación y a las cavidades.
Acceso a pie: desde el centro del municipio de Puente Viesgo, junto al aparcamiento de la villa, en el barrio de la Llana, se toma la senda PR-S17. Tras andar unos 25 minutos se llega hasta el Centro de Interpretación y a las cavidades.
DESCRIPCIÓN
Al borde del rÃo Pas, a su paso por Puente Viesgo, se alza el Monte Castillo, una elevación caliza de forma cónica que esconde en su interior un intrincado laberinto de cuevas frecuentadas por el hombre durante al menos los últimos 150.000 años.
Entre esas cuevas, cinco de ellas con manifestaciones rupestres paleolÃticas, destaca la de El Castillo, descubierta por H. Alcalde del RÃo en 1903 y objeto de numerosos trabajos arqueológicos cuyos resultados son referentes cientÃficos para la comprensión del desarrollo y comportamiento humano durante la Prehistoria en el sudoeste de Europa.
Su depósito estratigráfico, de unos 20 metros de potencia situado en la zona exterior a modo de abrigo, contiene evidencias de ocupación humana. Gracias a su registro arqueológico es posible tener un conocimiento de las condiciones ambientales, de la flora y fauna, de la anatomÃa humana, del desarrollo tecnológico, de las actividades económicas y del comportamiento social y simbólico de los últimos 150.000 años. Del Homo neandertal y del Homo sapiens, de periodos glaciares e interglaciares, de fauna frÃa y fauna templada, de la organización de la caza, de la planificación en la explotación y uso de los recursos naturales, de los procesos técnicos del trabajo del hueso, piedra y asta, de los adornos como elementos decorativos y de uso social, de los soportes decorados como formas de expresión artÃstica y de cohesión social, y de un largo etcétera hablan sus sedimentos y los materiales que en ellos se albergan.


El interior de la cavidad contiene uno de los conjuntos más singulares e importantes de la Prehistoria de Europa, un referente para la Historia. Sus más de 275 figuras, todas ellas correspondientes a los albores de la presencia del Homo sapiens en Europa, representan un paseo subterráneo por los orÃgenes del pensamiento simbólico, la mente abstracta y la expresión artÃstica.
Las paredes de los casi 275 metros que el visitante recorre, y en los cuales se encuentran repartidas la mayor parte de las representaciones, ejemplifican las técnicas, los temas y los recursos gráficos que los artistas del PaleolÃtico superior (36.000-10.000 a.C.) utilizaron para expresar una parte de su mentalidad.
Caballos, bisontes, ciervas, uros, ciervos, cabras, un mamut, etc, forman el elenco figurativo animal, un bestiario variado que representa una parte de los animales que cohabitaron con el hombre. Las referencias a la figura humana son numerosas pero abreviadas, expresadas mediante la mano, un motivo especial en esta cueva debido a su elevado número, más de 50.
Los signos, formas geométricas o abstracciones, son abundantes. Destacan las llamadas nubes de puntos y las formas rectangulares, muchas de ellas complejas en su composición debido a las segmentaciones y rellenos internos.
Dibujos y pinturas rojas, negras y amarillas (cuyo colorante se aplicó mediante diferentes soluciones: pincel, dedo, aerógrafo, etc.), grabados (en sus diferentes versiones atendiendo a las caracterÃsticas de los surcos) y al menos dos esculturas simples asociadas a pintura muestran un diverso elenco técnico.


RESERVAS
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Teléfono: 942 59 84 25. Fax: 942 59 83 05
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