LA COSTA Y EL INTERIOR SE FUNDEN EN Cobreces para pintar una localidad con una fuerte personalidad, donde el pasado y el futuro conviven con especial maestrÃa. Aunque el gran turismo se lo lleva la vecina Comillas, merece la pena acercarse a este lugar para ver su abadÃa cisterciense, su grandilocuente iglesia neogótica consagrada a San Pedro AdvÃncula o conocer la hermosa playa de Luaña.
En esta pequeña localidad cántabra destacan los sorprendentes restos de una necrópolis altomedieval. También sobresale una antigua casona-palacio del siglo xviii conocida como El Casal, hoy convertida en alojamiento.

Lugares de interés
AbadÃa de Santa MarÃa de Viaceli
Este retiro espiritual cisterciense es el orgullo de los paisanos de Cóbreces. Y no sólo porque el complejo es superior —el primero de hormigón armado hecho en España, en 1891—, sino porque los religiosos también venden la miel y los quesos que ellos mismos producen. Además, brindan alojamiento.

Playa de Luaña
Desde el concejo de Ruiloba se aprecian con buen criterio las excelencias de esta playa tendida entre suaves mantos verdes, donde el mar rompe con elegancia. Una espectacular formación rocosa denominada La peñona en la vertiente oriental, le da a la playa un caracter singular.

Acantilado de El Bolau
En dirección a Santillana del Mar y a 400 metros de distancia, justo antes de casa Alfonso, hay que tomar a la izquierda la carretera de El Bolau y seguir hasta el acantilado. El mágico lugar sorprende al curioso con la Cara del Indio, una divertida esfinge que guarda un secreto, y donde el director de cine Mario Camus, vecino de Ruiloba, rodó en 1997 algunas de las escenas de su pelÃcula El color de las nubes.

Información obtenida de www.cantabriarural.com




