Su terrritorio que corresponde a las provincias de Cantabria, Asturias y León, se halla claramente dividido en tres macizos separados por profundas gargantas: el Occidental (entre gargantas del Sella y del Cares), el Central (entre las gargantas del Cares, Duje y Nevandil), y el Oriental (entre las gargantas del Duje y del Deva). Es cántabra la superficie total del Macizo Oriental, aunque a Cantabria sólo corresponden dos poblaciones enclavadas en su interior. Tresviso y Bejes.

Estas elevaciones llamaron la atención del hombre desde la antigüedad. Estrabón las denominó “Idubeda”. Incluso hay quien opina que su actual nombre se debe a los fenicios, quienes atraídos por la leyenda mitológica del Rapto de Europa pudieron acercarse a sus estribaciones. Lo cierto es que durante la Edad Moderna los Picos de Europa jugaron un importante papel en la orientación de los navegantes del Cantábrico.

Para quienes deseen acceder a Picos de Europa desde Cantabria, habrán de tomar la carretera que une Potes con Espinama y desde allí llegarse a Fuente Dé, donde con su remonte teleférico podrán superar en pocos minutos los más de 750 metros de desnivel que separan el Prador de Mirador del Cable y donde obtendrán una bellísima panorámica del anfiteatro de Fuente Dé. Andando puede recorrerse el espacio que separa Espinama de los Puertos de Aliva, nueve kilómetros de dura ascensión que nos conducirán hasta una pradera situada sobre las morrenas de los antiguos glaciares; allí se alza el Chalet Real, refugio de pastores montañeros y excursionistas y un moderno hotel de la Diputación Regional de Cantabria. También en las inmediaciones está la ermita de la Virgen de la Salud.

VALLE DE LIEBANA. NATURALEZA CONCENTRADA

La extraordinaria concentración de naturaleza que presenta el valle de Liébana provoca la sensación de estar disfrutando de un lugar inexplorado. Encinas, alcornoques, madroños, árboles frutales, bosques de robles, tejos, hayas, praderías,… Multitud de formas que la naturaleza tiene de expresar su alegría y que dan cobijo a una fauna en otros lugares extinguida: rebecos, zorros, urogallos, águilas, buitres, lobos, jabalíes y hasta osos que vagan en plena libertad. Toda una exhibición de fauna y flora que se ve resumida desde un auténtico “mirador de Cantabria”: Teleférico de Fuente Dé. Aquí, la vista sólo tiene un límite: la capacidad de alcance del lejano oriente…

TELEFERICO DE FUENTE DE

A tan sólo 28 km. de Potes, se encuentran las instalaciones del Teleférico de Fuente Dé. Una cómoda y original forma de acceder al macizo central de los Picos de Europa. Tras la ascensión de 750 m., que traslada de una altitud de 1.094 m. en la estación inferior a los 1.874 m. en la estación superior, es muy probable que la visión de que hasta el momento era una naturaleza sobrecogedora experimente un cambio muy notorio. Desde el “Mirador del Cable” se presenta una panorámica que abre un mundo de posibilidades. Excursiones hasta Peña Vieja o el Pico Tesorero, que por su facilidad de acceso son las más frecuentadas, constituyen sólo un pequeño ejemplo de todo lo que se puede realizar en esta grandioso paraje. Aquí se permite alcanzar una idea mucho más amplia de toda la riqueza que esconde celosamente esta muralla levantada por las manos de la naturaleza.