Los primeros asentamientos humanos en el valle del Miera se ponen de manifiesto en los restos encontrados en la Cueva del Rascaño, en Mirones, que datan del periodo auriñaciense (30.000 A.P), desde entonces se han podido constatar ocupaciones del solutrense ( 19.000 A.P) y azilense (9.000 A.P).
En la edad de Hierro, los Cántabros, pueblo de origen celta, crean asentamientos en la zona de Liérganes.
En la Alta Edad Media se produjo una repoblación de la parte alta del valle, aunque no es hasta el siglo XVI.
En el año 1622 se instaló la primera fábrica de artillería, municiones y piezas de hierro colado, formándose un gran complejo industrial, llegando a su declive a finales del siglo XVII. Otro acontecimiento histórico que ha modificado la actividad económica de la zona fue la creación del Balneario en el siglo XIX aunque sus aguas ya se usaban a finales del siglo XII. Esta actividad continúa hasta el presente.
Patrimonio natural
El Valle del Miera es quizás el más agreste de los tres valles, pudiendo contemplar a ambos lados de la carretera increíbles paredes de roca caliza que diseñan un gran paisaje de incomparable belleza.
Desde el punto de vista geológico, resulta de interés destacar la Falla de Linto, claramente visible desde la carretera. En este valle aparece el que quizás sea el valle glaciar más importante de Europa. Se distribuye a lo largo de 4 Km pudiéndose observar: circo glaciar, morrenas laterales y morrenas de fondo.
En cuanto al paisaje vegetal destacar los bosques de robles y hayas al igual que la vegetación propia de las riberas.
Patrimonio cultural
En la zona norte del valle se encuentra la población de Liérganes. Su riqueza arquitectónica es tan importante que ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. El barrio de Mercadillo y la plaza de Vitote son una buena muestra de la arquitectura clasicista de los siglos XVII-XVIII.
De entre un gran número de edificaciones se puede destacar, entre otras: la Casa de los Setién, uno de los edificios más antiguos, fechado en 1565; la Casa de los Cañones de estilo barroco; el Palacio de la Rañada, conjunto barroco del siglo XVIII situado en el barrio de Rubalcaba.
No podemos dejar de ver en el centro de la población el Puente Mayor del siglo XVI, también llamado Puente Romano.
En cuanto a la arquitectura religiosa podemos destacar: la Iglesia de San Pantaleón (S. XIV-XV), Iglesia de San Pedro Advíncula (S. XVII) o la Cruz de Rubalcaba.
En Pámanes se puede visitar el Palacio de Elsedo construido entre 1710 y 1716, siendo uno de los mejores exponentes del barroco en Cantabria y que actualmente alberga el Museo de Arte Contemporáneo con obras de Chillida, Oteiza, Cossío y Solana entre otros.
Siguiendo hacia el sur llegamos a la población de Miera donde podemos visitar la Iglesia de Santa María en la Cárcoba. Dada su grandiosidad se la conoce como “la Catedral de Miera” en donde convive el estilo gótico, renacentista y barroco.
Por último encontramos San Roque de Riomiera, donde podremos visitar la Iglesia de San Roque del siglo XVII en el barrio de la Pedrosa.
Fiestas y tradición
En Liérganes y desde hace tres años se viene celebrando la Fiesta del Chorizo y el Vino, se trata de una celebración donde se reparten para su degustación grandes cantidades de estos productos procedentes de La Rioja para después llevarse los quesos de Liérganes a esa comunidad.
En San Roque de Riomiera se celebra San Roque el 16 de agosto con misa y romería. En octubre la Fiesta del Orgullu Pasiego de creciente interés turístico con diversas actividades como el salto pasiego, corte de troncos, voceo etc.
Existe una leyenda muy interesante en Liérganes, se trata de la Leyenda del Hombre Pez: cuenta la leyenda que Francisco de la Vega fue a Bilbao para aprender carpintería. Un día se fue a bañar con unos amigos a la ría y desapareció. Tiempo después unos pescadores de Cádiz rescataron en sus redes un ser acuático con apariencia extraña. Nada decía excepto la palabra Liérganes. Lo llevaron a Francisco de vuelta a casa reconociéndolo su madre y sus hermanos. A pesar de llevar una vida dócil y servicial, sin mostrar entusiasmo por nada, desapareció en el mar, después de nueve años de vuelta a casa, sin que se supiera nada más de él.
Información obtenida de www.turismodecantabria.com




