El Museo Marítimo del Cantábrico (MMC) ha sido testigo, esta semana, del nacimiento en cautividad de siete crías de musola, una especie de tiburón amenazada. Se trata de un hito importante para la historia del museo ya que es la primera generación de tiburones de este tipo que nace en la instalación santanderina, cuyo acuario ya contaba con nueve ejemplares de musola.
Las nuevas musolas, cuyo nombre científico es Mustelus mustelus, permanecen en cuarentena en un habitáculo especial con el objeto de mantenerlas apartadas del resto de habitantes del acuario, ya que en sus primeros días de vida corren el peligro de ser devoradas por otros peces.

Estas nacieron en la madrugada del martes y están consiguiendo sobrevivir gracias a que el equipo de biólogos y científicos del museo pudo prever con tiempo la llegada del alumbramiento y aislar a la madre, garantizando así el éxito del mismo y la supervivencia de estos alevines de tiburón.
Además de las siete crías nacidas con vida, en el mismo alumbramiento se produjo el aborto de otras tres.
Las crías nacidas, dos machos y cinco hembras, miden entre 34 y 42 centímetros y su peso oscila entre los 145 gramos –de la más pequeña- y los 225 –de la más grande-, aunque, en su edad adulta alcanzarán alrededor de los 16 kilos de peso y dos metros de longitud.
Según el biólogo conservador y subdirector del MMC, Gerardo García Castrillo, en unos días, una vez se habitúen a la comida, las crías se pasarán a los acuarios de exhibición, donde convivirán con las más de 130 especies que habitan los mismos, entre ellos otros tiburones como los pintarrojas.
En esta primera semana se alimentan de bocartes y caballa, y poco a poco, se ampliará su menú con potas, gambas y calamares.
García Castrillo valora de forma muy positiva este alumbramiento al ser el primero de tiburones musola que se produce en el MMC. La razón, según explica, es que hasta ahora las nueve musolas que tenía el museo no habían alcanzado la edad adulta. “Llegaron al acuario en 2003 siendo alevines y, una vez adultas, la primera de ellas se ha reproducido según los tiempos que marca la propia naturaleza”, señala, al recordar que el periodo de gestación es de doce meses.
“Estamos muy satisfechos porque todo ha salido bien y hay garantías de que sobrevivan las siete crías”, ha asegurado, al tiempo que ha recordado que es “una gran noticia para una especie que está amenazada. “Aunque en el Cantábrico la población de musolas está un poco mejor, en el Mediterráneo es muy vulnerable”.
Las musolas son tiburones vivíparos que viven sobre la plataforma continental; su presencia es frecuente en aguas costeras y bahías y nadan entre los 5 y los 450 metros de profundidad. Son depredadores nocturnos que se alimentan de crustáceos y peces, y son inofensivos para el hombre.
Tienen dientes aplanados y despuntados. Poseen el cuerpo característico de los tiburones: cuerpo alargado y esbelto, cola nudosa y asimétrica, dos aletas dorsales grandes, aleta anal y anchas aletas pectorales que surgen rígidamente del cuerpo.
En el hotel vendemos las entradas 1€ más baratas que en el museo.
Información obtenida de www.turismodecantabria.com




